UN BATERISTA EN LA NASA

 

Pedro Paredes González. Investigador de la NASA

Méritos: Finalista del Premio Ingeniero Joven del Año por el Instituto Americano de Aeronáutica y Astronáutica (AIAA)

 

 

Es abierto, dicharachero, familiar y siempre tiene una sonrisa en los labios, porque Pedro Paredes González, ingeniero de la Agencia Espacial Estadounidense (NASA) y carnavalero por encima de todo, sabe que ese cóctel de ingredientes es imprescindible para conseguir los objetivos que se proponga. Eso sí, siempre a base de esfuerzo y dedicación, que son dos valores muy presentes en su vida y con los que ha logrado cruzar el charco para embarcarse en una gran aventura espacial al alcance de muy pocos.
En la próxima primavera, Pedro Paredes asistirá a una gala en la que ha sido seleccionado finalista del Premio Ingeniero Joven del Año por el American Institute of Aeronautics (AIAA). Pero él se toma las cosas con sencillez y tranquilidad. Virtudes necesarias para dirigirse todos los días a las instalaciones del Langley Research Center de la NASA (Virginia), donde desarrolla sus trabajos de investigación y con los que se propone, y consigue, hacer más eficientes los vuelos de las aeronaves gracias a una menor resistencia al aire.
Estudió Ingeniería Aeronáutica en la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), y al final de su etapa como universitario sus trabajos académicos obtuvieron una calificación ‘cum laude’ y premio extraordinario de doctorado. Gracias a sus conocimientos, las puertas de la NASA se le abrieron de par en par, y no dejó pasar la oportunidad de trabajar como investigador en la transición de fluidos. Presente y futuro de las misiones aeroespaciales de la agencia norteamericana.
Aunque no es de extrañar que algún día suenen ritmos ska en la NASA. Porque Paredes, además, tiene el Grado Medio de Percusión de conservatorio y es baterista de La Banda Marciana, formación que comparte junto a sus compañeros del Patronato Musical Aguileño. «La música le hace vibrar y ver la vida con otros ojos», confiesa su padre. Siente devoción por Águilas y sus carnavales. Miembro de La Clanka y de la murga Los Ciegos, Ciegos Perdidos, este ingeniero aún recuerda cuando era un crío y se disfrazaba junto a su padre para disfrutar de la fiesta más grande de su ciudad natal. Su gran apoyo es su esposa desde hace dos años, la lorquina María José Gómez Periago, con quien vive su sueño más estelar… con permiso de la NASA.

 

TEXTO: Juan Ruiz Palacios.
FOTO: Vicente Vicéns.