LA CONCIENCIA VERDE

 

Pedro García Moreno. Director de la Asociación de Naturalistas del Sureste (ANSE)

Méritos: Premio de la Fundación BBVA a la Conservación de la Biodiversidad para ANSE

 

 

En plena madurez -en 2018 cumplirá 45 años de vida-, la Asociación de Naturalistas del Sureste (ANSE) ha recibido su mayor reconocimiento público: el Premio a la Conservación de la Biodiversidad de la Fundación BBVA en la categoría de Actuaciones en España. Esta distinción, dotada con 250.000 euros y la más importante en el ámbito del medio ambiente a nivel nacional, recompensa «su compromiso en la conservación de la biodiversidad en una región ecológicamente única en Europa, pero sometida a fuertes presiones humanas: el litoral y prelitoral semiárido del sureste de la Península Ibérica». La cuarta ONG ecologista más antigua del país nació en 1973 por iniciativa de un reducido grupo de aficionados a las aves; casi medio siglo después, ANSE es una influyente organización formada por 550 socios y con capacidad de movilizar a decenas de voluntarios que también trabaja en red con entidades como Greenpeace, WWF, SEO/BirdLife y Ecologistas en Acción. Y que ha ampliado su ámbito de acción al sur de Alicante y Almería.
Durante las últimas tres décadas, el rostro más reconocible de ANSE ha sido el de Pedro García Moreno, geógrafo y técnico en medio ambiente que se incorporó a la asociación en 1984. Primero como voluntario, más tarde como directivo y en esta última etapa como director con dedicación completa -se encuentra en excedencia de su puesto de inspector medioambiental del Ayuntamiento de Cartagena-. «Nuestro esfuerzo ha contribuido a proteger muchas áreas, a menudo frenando proyectos de urbanizaciones e infraestructuras costeras», recuerda, «pero la presión ha aumentado enormemente. Hay una frontera cada vez más diferenciada entre los espacios protegidos y los que no lo están».
Bajo la dirección de Pedro García, ANSE ha desarrollado numerosas campañas para la conservación de la maltratada biodiversidad murciana, a menudo frente a la administración y en otras ocasiones junto a las instituciones, en proyectos conjuntos en favor de la huerta, los últimos arenales de La Manga, el estudio de las poblaciones de cetáceos y la declaración de reservas marinas, entre otros. Cuatro décadas dan para mucho y en ANSE nunca se han cruzado de brazos.

 

TEXTO: Miguel Ángel Ruiz.
FOTO: Antonio Gil.