A LA SEGUNDA VA LA VENCIDA

 

Pablo González-Conejero Hilla. Cocinero y copropietario del restaurante Cabaña Buenavista

Méritos: Primer chef en conseguir dos estrellas Michelin en la Región

 

 

A Pablo González-Conejero le ha llegado la segunda estrella Michelin en el mejor momento de su carrera. Fiel a una cocina de autor basada en el sabor, el chef murciano cambió hace ocho meses la forma de comer en el restaurante dando casi totalmente de lado a sus locos emplatados con cacharros y juguetes y aprovechando al máximo el espacio exterior y los jardines de su restaurante Cabaña Buenavista. Siempre ha defendido que la experiencia gastronómica debe trascender a lo que comemos y bebemos, de ahí su obsesión por conseguir que la experiencia en la mesa sea sorprendente. A esta idea de hacer disfrutar al comensal se le suma un estilo de cocina muy cuidado, un equipo de sala bien engrasado y todo aderezado con la convicción de que los reconocimientos importantes llegan por el trabajo del día a día y no por abrir los codos y ponerse en la foto, como así lo ha entendido la guía roja.
González-Conejero es un cocinero paciente, persistente y trabajador, pero sobre todo ha demostrado que cree firmemente en su trabajo y en el de su equipo. La primera estrella Michelin le pilló en la cocina, sin saber ni siquiera que se celebraba la gala ese mismo día. Tras dirigir los fogones de diferentes restaurantes de Murcia en sus inicios, pasó una buena temporada en Mallorca y otra en San Sebastián; en la ciudad vasca trabajó en Arzak, donde conoció a Juan Mari Arzak, quien influyó de forma definitiva en su forma de entender la gastronomía. «En un restaurante tienes que encontrar platos que no puedas hacer en casa», afirma el reconocido chef.
Casado con Gemma y padre de tres hijos, en agosto desconecta totalmente apagando el teléfono durante treinta días completos, que suele dedicar a viajar por Europa con su familia. Su relación con las redes sociales es meramente presencial, ya que ni comparte su vida privada ni le interesa demasiado la de los demás. Utiliza su cuenta de Twitter en contadas ocasiones y ni siquiera tiene página de Facebook.
A su buque insignia, Cabaña Buenavista, ha sumado en los últimos años La Trastienda, tres locales de comida informal en varios centros comerciales. Imagen de una gama de helados y de un juego de cuchillos profesionales, la sombra de Pablo González-Conejero comienza a crecer también fuera de la Región.

 

TEXTO: Sergio Gallego.
FOTO: Martínez Bueso.