LA IGUALDAD LLEGA AL QUIRÓFANO

 

Luisa Fernanda Martínez de Haro. Jefa de sección de Cirugía General de La Arrixaca

Méritos: Primera catedrática de Cirugía de España

 

 

Pocos lugares resumen de manera tan gráfica los tópicos que durante tanto tiempo han alimentado la desigualdad de género como el quirófano. El hombre opera, la mujer le ayuda alargándole solícita las tijeras y el bisturí. Allí está para limpiar el material con dedicación y, si hace falta, secarle el sudor al esforzado doctor. Así ha sido durante décadas en el cine, en la literatura, en el imaginario colectivo. Por eso, cuando a Luisa Fernanda Martínez de Haro los pacientes la veían llegar, no se dirigían a ella. No, el cirujano debía ser cualquiera de los hombres con bata que había por allí.
Martínez de Haro rompió moldes. Cuando terminó la carrera en la UMU, en el año 79, decidió que lo suyo no era la Ginecología ni la Pediatría -especialidades que por entonces se consideraban más ‘femeninas’- sino la Cirugía. Se incorporó a La Arrixaca, donde en aquel momento solo había otra mujer al mando en un quirófano. Hoy, ellas son ya mayoría entre las nuevas promociones de MIR. Este año, la doctora albaceteña ha triturado uno de los últimos ‘techos de cristal’ al convertirse en la primera catedrática de Cirugía de España, tras una larga carrera docente en la Universidad de Murcia.
Jefa de sección y responsable de la Unidad de Cirugía Esofagogástrica, Martínez de Haro combina la labor asistencial con la científica en el Instituto Murciano de Investigación Biosanitaria (IMIB). En realidad, hoy se dedicaría a la Química si durante el Bachillerato no hubiese terminado por cambiar sus preferencias influida por la dimensión humana de la Medicina que descubrió en los ‘best-sellers’ de Frank Slaughter, entre otras lecturas, y que después encontraría en quien se convirtió en su maestro y referente, Pascual Parrilla.
Ha llegado allí donde la generación anterior nunca pudo, atrapada bajo la losa en blanco y negro de la España franquista. Su madre lo intentó -hizo oposiciones a magistratura- pero en aquella época el lugar de las mujeres estaba en casa una vez empezada la crianza. Su hija no solo retomó el testigo, sino que ha derribado las últimas barreras que quedaban para la igualdad en el quirófano.

 

TEXTO: Javier Pérez Parra.
FOTO: Vicente Vicéns.