LA VOZ DE LOS DESCREÍDOS

 

Joaquín Contreras Rivera. Portavoz de la Plataforma Pro Soterramiento

Méritos: Líder del movimiento vecinal contra la entrada del AVE a la ciudad de Murcia en superficie

 

 

La Plataforma Pro-Soterramiento consiguió este año poner detrás de la pancarta ‘Nosotros por arriba, el tren por abajo’ a 50.000 vecinos de Murcia en una histórica demostración de apoyo a la causa de un movimiento vecinal que lleva tres décadas reclamando la eliminación de las vías en superficie. Ha sido una vuelta de año complicada para las administraciones públicas (Estado, Comunidad Autónoma y Ayuntamiento), que han realizado esfuerzos en vano para que la ciudadanía confiara en sus anuncios y para desmontar los bulos más inverosímiles. Adif ha reconocido los vaivenes en el proyecto de integración de la alta velocidad, e incluso ha pedido disculpas en un intento de recuperar la credibilidad y normalizar las relaciones con la sociedad murciana. La voz de todos esos descreídos con la primera fase de las obras del soterramiento ha sido Joaquín Contreras, un maestro jubilado que con palabras ha combatido los aires triunfalistas y el atolondramiento fabricado en despachos oficiales.
Es, seguramente, el murciano que más protagonismo ha cobrado en la agenda nacional gracias a su férrea posición contra unas obras que, en su opinión, condenarán durante años a los barrios del sur separándoles del resto de la ciudad. «No al AVE en superficie». Ese es el mensaje más salmodiado por Contreras, que incluso llevó al Parlamento Europeo sus alegatos contra la vía provisional electrificada. La Plataforma, que tantos martes conoció la soledad en sus protestas junto al paso a nivel de Santiago el Mayor, esta vez ha tenido una respuesta inusitada, organizando movilizaciones diarias y siendo acusada desde las filas del PP de entregarse a los brazos de la izquierda radical.
Pero Contreras ha rechazado por igual las provocadoras etiquetas y los intentos de asociarle a los episódicos momentos de desesperación y brotes de violencia que dejaron Murcia días incomunicada por ferrocarril por los destrozos en el pasillo ferroviario. Violencia también es, responden los escépticos, la imposición de una obra sin todas las garantías. A ritmo de Pink Floyd, la Plataforma hizo suyo el tema ‘El muro’ y, erre que erre, consiguió que Murcia y el soterramiento fueran asunto de Estado cuando el foco estaba mirando hacia Cataluña. Y todo cuando podía pensarse que ya no hay utopías.

 

TEXTO: Manuel Madrid.
FOTO: Nacho García.