ELLA ES DE AGUA

 

Claudia León Martínez

Méritos: Campeona del mundo sub 19 y campeona de España absoluta de kitesurf

 

 

Claudia León pasa la Navidad en Brasil haciendo lo que más le gusta: ‘kite’. Cuando el instituto para, ella sigue. Es ese afán inmarchitable lo que la ha llevado a ser la kitesurfista del momento. «Cuando hago ‘kite’, se me olvida hasta comer», dice la joven alcazareña. Sus padres la llevaron a una piscina a que aprendiera a nadar cuando no tenía tres años y el monitor les pidió que no se alejaran mucho por si la niña se echaba a llorar. Temores infundados: cuando se vinieron a dar cuenta ella chapaleaba en la piscina como si nada: estaba en su elemento.
Ahí empezó su idilio con el agua, ligazón que hoy, trece años después, está bien encementada. Así lo acreditan sus tres campeonatos del mundo (sub 16, 17 y 19) y sus tres de España, el último en categoría absoluta este mismo año. Ya antes de ir a la piscina sus padres la llevaron a la playa de Los Narejos, donde viven, para que conociera el mar. Fue su primer contacto. Un día, años después, su padre paseaba por la playa cuando vio que habían organizado un curso de ‘kite’ y decidió apuntarse. Se lo dijo a su hija y ella le contestó que también quería. «Pero, ¿sabes lo que es?», le preguntó el padre. «No, pero suena bien», le respondió Claudia, con nueve años entonces.
Ya nunca bajó de la tabla.
Esta Navidad, como casi todas, le pilla en Cumbuco, un edén en Brasil donde las condiciones son perfectas para la práctica del kitesurf y donde estará hasta el 6 de enero. Allí perfecciona su técnica, a la espera de que un día pueda cumplir su sueño: que aquellos a quien corresponde hagan el ‘kite’ olímpico y ella pueda competir en unos Juegos (hasta ahora solo existen los Juegos juveniles).
Mientras tanto, entrena y entrena. Le gusta tanto lo que hace que tiene en su habitación un póster de Gisela Pulido, diez veces campeona mundial de kitesurf. Su madre se la presentó un día en Tarifa por su cumpleaños y ella le dedicó el póster firmado que hoy farolea en su cuarto. Su madre dice que es de agua y Claudia León lo corrobora: «Cuando navego me siento en libertad. No puedo ser más feliz que cuando estoy sobre una tabla y con un viento de 40 km/h».

 

TEXTO: César García Granero.
FOTO: Nacho García.