El artista global

 

Cristóbal Gabarrón Betegón. Pintor y escultor

Méritos: Autor de ‘Universo de luz’, instalación que conmemora el 70 aniversario de la fundación de la ONU

 

Uno de los mejores aciertos del artista Cristóbal Gabarrón es que ha sabido llenar su obra de simbología. Como si muchas piezas que han brotado de sus ideas no tuviesen como primordial finalidad expresar lo que, simplemente, puede mostrar un cuadro o una escultura. No. Ha surgido con una significación que supera la realidad directa de la obra. No siempre es preciso que el propio artista se embarque en la necesidad de asignar esa simbología, porque no hay duda de que también los espectadores son, en ocasiones, quienes se responsabilizan acertadamente de establecer la presumible intencionalidad oculta que ha brotado de la mente del autor. Cristóbal Gabarrón ha gustado de buscar símbolos de un valor capaz de superar los límites de los sentimientos y de los espacios para incorporarlos a unas ideas de ámbito absolutamente universal.
Una gran idea ha sido ‘Universo de luz’, instalación que fue inaugurada en el Central Park de Nueva York para conmemorar el 70 aniversario de la fundación de la ONU. Aquel 2 de noviembre del pasado año, esta multiplicada obra del artista muleño, con tantas figuras como años cumplidos, la luz también estalló sin voz, pero sí como una explosión de reconocimiento mundial, en la Gran Muralla China, en las pirámides de Guiza, en el Teatro de la Ópera de Sidney, en la Alhambra de Granada… Con otras formas y otros colores, la luz inundó ese Central Park, en el que brillaba una enorme esfera de espejos sobre la que se reflejaban aquellas coloreadas imágenes, cogidas de la mano, y que parecían jugar alrededor de ese universo luminoso para sellar una pacífica unión internacional y única. Como dijo entonces el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, se trataba de la descripción de la gran esperanza invertida en la organización mundial desde su fundación; y, para el propio Cristóbal Gabarrón, «era un modo de respetar las diferentes razas y culturas y crear lazos más cercanos de entendimiento».
El pasado octubre fue Ginebra, sede alternativa de la ONU, la ciudad que acogió tan significativa obra. También la esperan en Bruselas, París, Londres… En definitiva, 24 toneladas de material convertido artísticamente en un símbolo para demostrar que se pueden superar barreras, diferencias y lenguajes.

 

TEXTO: Pedro Soler.
FOTO: Martínez Bueso.