El siglo de los Gil

Ángel y Miguel Gil Vera. Directores gerentes de Juan Gil Bodegas Familiares

Méritos: Han celebrado el primer centenario de su bodega familiar

Cien años son muchos años. Pero cien años haciendo vino parecen menos años. O, al menos, años más llevaderos, más dorados, más felices, más sabrosos, más espirituosos. Un siglo produciendo alegría en forma de cientos de millones de kilos de uva, cientos de millones de litros de felicidad embotellada, debe de suponer un auténtico siglo de oro para los Gil, los de Juan Gil, los de Clio y El Nido, que acaban de cumplir cien vendimias en familia. De hecho, así se titula el cortometraje que acaban de estrenar como «homenaje a la perseverancia, la honestidad y el respeto a la tierra, que nos dice que los sueños pueden cumplirse cuando las raíces y los valores son los adecuados», destacan los hermanos Miguel y Ángel Gil Vera, directores gerentes de Juan Gil Bodegas Familiares, cuarta generación de bodegueros (aunque uno es ingeniero aeronáutico y el otro es auditor) y mascarones de proa de la empresa de los nueve hermanos Gil.
Cada uno, en mayor o menor medida, aporta su granito de arena a una bodega fundada en Jumilla en 1916 por Juan Gil Jiménez, que hoy da trabajo a unas 150 personas de media cada año y que en 2015 facturó 31 millones de euros. Aunque tanto vino, tanta felicidad ‘envidriada’, tiene que salir por algún lado. «En el centenario de la bodega queríamos devolver a la sociedad el apoyo que nos ha brindado durante todos estos años y no hemos escatimado en gastos», reconoce Miguel Gil.
No, no lo han hecho. Además de montar algún que otro cóctel estos meses «que parecían una boda», la magistral banda sonora original que acompaña el emotivo cortometraje fue seleccionada en un ambicioso concurso promovido por la propia familia, y que incluía una de las dotaciones más jugosas que se recuerdan en un concurso de este tipo: 50.000 euros que al final ganó el italiano Marco Valerio con una pieza de lágrima fácil y perfecta ejecución (como los vinos de los Gil), estrenada en una fiesta en el Teatro Fernán Gómez de Madrid que no quisieron perderse más de 600 personas. Música, vino, familia y amigos. Vaya colofón.
Y dicen que lo difícil no es llegar, sino mantenerse. Pero eso no parece un problema en una de las bodegas españolas que más éxito ha cosechado en los últimos años. «Empezamos el segundo centenario con la misma ilusión de siempre», avisa Miguel Gil. Una gran noticia para los amantes de sus pequeñas dosis de felicidad embotellada.

 

TEXTO: Daniel Vidal.
FOTO: Martínez Bueso.