Fuerte entre los débiles

 

Joaquín Sánchez. Sacerdote

Méritos: Fundador de la Asociación Amigos de Ritsona

 

Y terminó Dios la creación del cielo y de la tierra y de todo cuanto existe, y el séptimo día, en lugar de descansar, creó al cura Joaquín. Porque si Dios vio que todo cuanto en el mundo era bueno, como recuerda el Génesis, no menor opinión tendría de este cura murciano, atípico donde los haya y cuyo compromiso con los más desvalidos de la sociedad levanta pasiones, a partes iguales entre quienes lo consideran el paradigma de pastor católico y aquellos que lo tachan de cura rojo.
Para encontrar al cura Joaquín, nacido en Vilanova de Sau (Barcelona), basta con buscar entre quienes más sufren. Por eso, a sus ocupaciones en la prisión de Sangonera y en los centros sociales del IMAS, los psiquiátricos, el centro ocupacional para discapacitados y la residencia de personas mayores, suma su apuesta activa por la lucha de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH).
Cientos de desahucios han logrado evitar. No extraña, claro, que fuera el primer murciano al que multaron con 600 euros por protestar en una sucursal bancaria.
Fue ordenado en 1987 y pronto se relacionó con Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC). Más tarde se haría cargo de la Delegación de Pastoral Obrera y participaría en el Consejo de Acción Católica. Entretanto, estudió Pedagogía, se diplomó en Educación Social y obtuvo el título de Técnico Superior en Educación Infantil.
Sería interminable enumerar las causas en las que ha estado presente: el Consejo para la Cooperación y el desarrollo de los Países del Tercer Mundo, el Foro Social de Murcia, los encuentros del movimiento 15M… lo que no le ha restado tiempo para publicar algunas obras, como ‘La vida, un éxodo’ (2004) y ‘Una carta de Dios’ (2006). La lucha por la justicia social y los necesarios cambios en la sociedad actual, a la que considera responsable de que muchos hayan perdido la esperanza, iluminan todos sus actos. El último de ellos le ha valido un gran reconocimiento social. Porque Joaquín, tras una visita a los campos de refugiados sirios en Grecia, ha fundado la Asociación Amigos de Ritsona, que se propone traer a Murcia a Qamar, una niña de un año con graves problemas cardiovasculares para que pueda ser tratada. Es posible que lo mejor que le haya sucedido en la vida a Qamar hasta ahora haya sido encontrar al buen cura Joaquín.

 

TEXTO: Antonio Botías.
FOTO: Martínez Bueso.